Las Armas de la Crítica

“Es cierto que el arma de la crítica no puede sustituir a la crítica de las armas, que el poder material tiene que derrocarse con el poder material, pero también la teoría se convierte en poder material tan pronto como se apodera de las masas”. En torno a la Crítica de la Filosofía del Derecho – K.Marx

Palabrería de izquierda o congreso educativo de lucha

Bárbara Brito, militante de la Agrupación Combativa y Revolucionaria

El martes recién pasado se llevó adelante una nueva marcha estudiantil que puso de manifiesto la desconfianza que decenas de miles de estudiantes tenemos en el gobierno de Bachelet y sus promesas; a su vez que las fuerzas con las que contamos para dar una batalla consecuente por demandas como la gratuidad universal.

Pese a la represión y a los montajes de los cuales fueron víctimas Bryan Seguel y Camilo Díaz, salimos a tomarnos las calles con paros en la mayoría de universidades del país, y junto con sectores de la clase obrera como lo fueron los trabajadores del Transantiago y de la FENASIPEC en huelga.

Sin embargo dirigentes de la CONFECH como Melissa Sepúlveda, a la vez que vienen denunciando la mantención del mercado educativo por parte del gobierno y la represión que han volcado sobre los estudiantes, no han formulado una alternativa efectiva basada en la lucha del movimiento estudiantil en unidad con los trabajadores, para poner al gobierno contra la espada y la pared; aún mantienen la ilusión de que, a través del diálogo y la exigencia de ciertas garantías, junto con marchas esporádicas de presión, podrá Bachelet, su gobierno y los empresarios (a los cuales también invita al diálogo), ceder a nuestras demandas. Por eso exigen que las mesas de diálogo que propone el gobierno seanvinculantes y participativas. Pero, ¿basta con esto? Quienes militamos en la Agrupación Combativa y Revolucionaria planteamos que no. Un gobierno con historia en el desvío de nuestras luchas como sucedió el 2006, sólo podrá ceder a nuestras demandas cuando le tema al movimiento de los estudiantes y de los trabajadores, cuando le tema a nuestros dirigentes, cuando tema perder algo más que el mercado educativo al encontrarse con las bases organizadas y movilizadas contra el gobierno y sus políticas proempresa.  Sólo una gran lucha puede sostener una mesa de negociación con el gobierno, sólo una gran lucha podrá arrancarle la gratuidad de la educación para todos y financiada totalmente por el estado, sin subsidio a los privados.

Para los dirigentes actuales de la CONFECH, como Melissa Sepúlveda, también dirigentes del Partido Comunista como Jaime Gajardo, plantean que basta con un diálogo participativo y vinculante. Melissa Sepúlveda, yendo un paso más allá, menciona las demandas que tendrían que ser escuchadas y que responderían a las necesidades que el movimiento estudiantil ha manifestado los últimos años: “Debe avanzarse en un Sistema Nacional de Educación Pública, que sea gratuito, articulado a lo largo de todo el país, pertinente a las realidades locales. Debe ser de excelencia, para representar una verdadera opción frente a las familias chilenas. Los otros ejes son la gratuidad universal, el fin efectivo a la mercantilización y al lucro, la democratización de todo el sistema educativo, el mejoramiento de las condiciones laborales de profesores, paradocentes, asistentes, educadoras/es de párvulos y todos quienes participan en el proceso educativo. Por último, pero no menos importante: la condonación de la deuda a quienes siguen endeudados por créditos CORFO, CAE Y Fondo Solidario.” (Columna para radio U. de Chile, miércoles 11 de junio).

¿Cómo no estar de acuerdo con estas demandas? El problema reside, primero, en el alcance de dichas demandas: habla de democratización de todo el sistema educativo pero no de cogobierno o de administración triestamental de las instituciones educativas con lo cual regala el contenido de dicha democratización al gobierno o a las autoridades de cada institución; habla de mejores condiciones laborales para todos los trabajadores de la educación, pero no del fin al subcontrato, del paso a planta de todos los trabajadores, del fin a la evaluación docente, como necesidades urgentes. El segundo problema es que pareciera no importar levantar estas demandas en todo su contenido porque no se concibe como una lucha actual, porque se está esperando a un diálogo efectivamente vinculante y participativo para terminar de definir todo. Por que, a la vez de las ambigüedades en las demandas que la propia Melissa deja entrever en su columna, no hay mención alguna a un plan de lucha y movilización con lo cual conquistar nuestras demandas.

Como militantes de la Agrupación Combativa y Revolucionaria afirmamos que urge levantar una instancia democrática, con miles de delegados de base de todas las carreras y colegios, que sean mandatados por sus asambleas de base. Apostamos por levantar un Congreso Educativo de lucha donde además de definir nuestros pisos mínimos como la gratuidad de la educación universal y sin subsidios a los privados, el fin al subcontrato o el cogobierno universitario; definamos un plan de movilización junto a los trabajadores que ponga en jaque al gobierno. La exigencia de instancias vinculantes y participativas a secas son solo una ilusión, pues no conseguiremos nada sin nuestra movilización y lucha.

 

 

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Esta entrada fue publicada en 17 junio, 2014 por .
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